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Pastor Adoniran Leon – Realidad de las Poseciones (4 de Octubre)

9 oct

Pastor: Adoniran Leon
Iglesia: Iglesias de Dios Ministerios Hosanna
Hora: 9:30 AM (Reunion General)

Pastor Adoniran Leon – El Poder de Las Palabras (Audio, Predica)

7 oct

Templo: Iglesia de Dios Ministerios Hosanna
Pastor: Adoniran Leon
Tema: El Poder de las Palabras
Fecha: 29 de Setiempbre

Para Escuchar o Descargar la Predica Click Aqui

Apostol Leonardo Martinez – La Envidia (Audio)

7 oct

Esta es una enseñanza o predica por el Pastor Leonardo Martinez transmitido por el canal Enlace Honduras a las 8:00 AM hora Hondureña espero la escuche ya que esta completo no tan buen sonido pero se escucha casi perfecto, tube que grabarla con mi Mp3 pero se oye muy bien la predica, pongale atencion porfavor. “Una Palabra Poderosa”

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Carta a Un Pastor Que Escribió Acerca de Sus Fracasos. (Primera Parte)

6 oct


Apreciado hermano pastor:

Con gran atención y mucha preocupación he leído las líneas que me escribió recientemente. He podido descubrir a través de ellas el corazón de un pastor que se siente inútil, frustrado, fracasado y solo. A medida que leía, un intenso deseo de tenerle frente a mí, para abrazarlo con todas mis fuerzas, interrumpía parcialmente mi lectura. Fue así como después de haber leído varias veces su carta, sin poder satisfacer mi profundo deseo, no pude hacer menos que escribirle, y esto, no sin muchas dubitaciones. Al hacerlo, se van con estas líneas pedazos de mi corazón. Y es que no sé, realmente, si le escribo a usted o a mí mismo. He percibido tanta similitud entre el contenido de sus confesiones y el de aquellas que yo nunca me he atrevido a manifestar, que me he arrodillado a orar pidiéndole a Dios el poder ser tan valiente como usted. Y sin embargo, me pide usted consejos. ¡Qué situación tan conflictiva!
Por eso, resultaría deshonesto de mi parte no confesarle que su carta pudo haber sido firmada por mi propio puño y letra y que no sé si escogió usted a la persona adecuada para que le consolara. Sin embargo, debido a la profunda crisis espiritual, vocacional, o qué sé yo cuál sea su naturaleza, que manifiesta abierta y sinceramente en su carta, he decidido finalmente responderle. Al hacerlo he orado para que el Señor me dé una palabra proveniente de Su corazón, y creo tenerla a través del testimonio de un hombre cuya historia se registra en el Antiguo Testamento.
¿Recuerda usted la vida de Giezi? ¿Recuerda ese nombre? En el segundo libro de los Reyes, en los capítulos 4 y 8, puede encontrar lo que le mencionaré a continuación, y le pido, que al terminar de leer esta carta, los lea usted mismo y los analice detenidamente.

Ser siervos del Señor, hermano, reviste por necesidad la posesión de cualidades que apunten hacia el cumplimiento de los objetivos divinos. Carecer de dichas cualidades produce severas pérdidas en el desarrollo del Reino de Dios aquí en la tierra. Y es eso mismo lo que creo percibir en las palabras que me escribió. Se ha expresado usted así:

“A veces siento que no poseo las cualidades naturales de un siervo de Cristo; he orado muchas veces por eso y creo que nunca las poseeré”.

Y yo aprovecho el testimonio de Giezi para responderle. A mi modo de ver, él tampoco poseía esas cualidades, y creo que también pudo haber escrito una carta como la que usted me envió. Él sería un buen candidato para unirse a nuestro grupo. Por eso, quiero comenzar a recordarle su historia.

Estoy de acuerdo con lo que usted me escribió:

“La sensibilidad… la sensibilidad humana y espiritual tiene que ser vivificada en mí, pues a veces siento que soy sumamente impasible e indiferente. ¡Con cuánta urgencia necesito ser sensible a los deseos de Dios y a las necesidades de los hombres!”

Y esa era precisamente una de las debilidades más notorias en el ministerio de Giezi. Recuerdo, por ejemplo, el caso de aquella mujer que estaba experimentando un profundo dolor en su corazón: la muerte prematura de su único hijo. La Biblia menciona detalladamente el hecho de que al ver a su hijo muerto, ella corrió desesperadamente hacia el encuentro del hombre a quien consideraba la única persona capaz de ayudarla. Ese era el profeta Eliseo, a quien Giezi servía.
Personas desesperadas, con urgentes necesidades, angustiadas, y llenas de amargura corren cada día hacia el Señor. Sus derechos son legítimos, sus dolores son reales y, al mismo tiempo y en cierta forma, la llave que abre el corazón de Dios. Sus sufrimientos tocan al Señor en lo más profundo de Su corazón. Pero muchas veces nosotros los líderes, los servidores de Cristo, los pastores, debido a nuestra insensibilidad, no podemos comprender a los atribulados y angustiados, ni saber lo que sienten y experimentan los que sufren. No nos conmueven sus dolores, ni llama la atención a nuestro sentido de la urgencia y de la acción el grito desesperado que brota de sus entrañas.
Esta mujer se aferró a los pies de Eliseo, y Giezi, torpemente, insensiblemente, trató de quitarla de allí. La Biblia lo declara con las siguientes palabras:

“Y se acercó Giezi para quitarla”. (2 Reyes 4:27)

A los pies de Eliseo ella se sentía segura, a los pies de ese hombre ella encontraba alivio para su mal y consuelo para su aflicción. Debido a su problema había viajado sobre un animal de carga, andando sin detenerse en el camino; y fue cansada y fatigada como llegó ante la presencia de aquel que la podía ayudar. Y entonces, hermano pastor, Giezi trató de impedir lo que ella tanto anhelaba.
Y pienso ahora en las oportunidades en que por una torpeza de mi parte, debido a la insensibilidad de mi corazón, alguien ha sido apartado del Señor, cuando no he sentido en mi propio corazón el dolor que hay en el corazón de los que sufren, cuando no solamente soy insensible, sino, además, cuando actúo con dureza contra aquel que sufre. ¿Cuántas personas han estado delante de mí, con un puñal atravesándoles el corazón, mientras que yo hablaba con ellas sin sentir que estaban muriendo delante de mí? ¿Cuántas personas han corrido a la Iglesia, buscando el bálsamo que sane sus heridas, mientras yo, siendo insensible y duro de corazón, les he impedido permanecer a los pies del Señor?
Al igual que usted, amado pastor, yo también he llegado a sentir lo mismo. Por eso puedo comprender perfectamente lo que usted me escribió:

“La sensibilidad… la sensibilidad humana y espiritual tiene que ser vivificada en mí, pues a veces siento que soy sumamente impasible e indiferente. ¡Con cuánta urgencia necesito ser sensible a los deseos de Dios y a las necesidades de los hombres!”.

Sé que eso no se puede lograr simplemente por medio de estudios, ni de discusiones en cátedras teológicas, ni en sesiones donde discutan renombrados académicos y literatos. Sólo Dios puede dar a Sus siervos un corazón sensible, compasivo y tierno. Un corazón capacitado para sentir lo que otras personas sienten y no sólo para sentir lo que debe decirles y enseñarles. Un corazón que pueda llorar con el que llora, sufrir con el que sufre, y no sólo un corazón lleno de palabras huecas que intente enseñarle al angustiado el camino para salir del valle del dolor. Por eso, le recomiendo que se arrodille delante de Él y le pida que le perdone y le llene de Su compasión. Sólo así podrá usted experimentar en su propia vida lo que siente alguien cuando está bajo el poder de la amargura y de la angustia.

Seguire en la Segunda Parte con la respuesta de mi corazón.

Su servidor y amigo,

José Ramón Frontado
Pastor Luz del Salvador. Cabimas. Venezuela
j.r.frontado@gmail.com
(Quien, al igual que usted, muchas veces se ha sentido fracasado)

Apostol Leonardo Martinez – La Envidia (Audio)

30 sep

esta es una enseñanza o predica por el Pastor Leonardo Martinez transmitido por el canal Enlace Honduras a las 8:00 AM hora Hondureña espero la escuche ya que esta completo no tan buen sonido pero se escucha casi perfecto, tube que grabarla con mi Mp3 pero se oye muy bien la predica, pongale atencion porfavor. “Una Palabra Poderosa”

Predica

Pastor Adoniran Leon – El Poder de Las Palabras (Audio, Predica)

30 sep

Templo: Iglesia de Dios Ministerios Hosanna
Pastor: Adoniran Leon
Tema: El Poder de las Palabras
Fecha: 29 de Setiempbre

Predica

Jorge Espinoza – La Deuda I (2 Partes)

30 sep

Pastor: Jorge Espinoza,
Predica: La Deuda

I.era Parte
2da Parte

La bendición de Abraham

28 sep

La bendición de Abraham

Puedes recibir del Señor tanto como Abraham porque tu fe, diezmos, ofrendas y buenas obras te dan el derecho.

1ra. Timoteo 5: 7-9 dice: Manda también estas cosas, para que sean irreprensibles; porque si alguno no provee para los suyos, y mayormente para los de su casa, ha negado la fe, y es peor que un incrédulo. Sea puesta en la lista sólo la viuda no menor de sesenta años, que haya sido esposa de un solo marido.

La Palabra asocia la provisión para los tuyos con la fe. Una forma de negarla es no proveer a tu familia. Nuestra fe de hijos de Dios, nacidos de nuevo y nuestro testimonio están vinculados a la acción de dar. Por eso es tan importante que tengas un corazón generoso. El versículo sobre la viuda nos enseña que hay condiciones especiales para poder recibir.

Si eres cristiano y despilfarras fuera de tu casa, eres peor que un incrédulo y apóstata. Cuando les das a los tuyos, practicas uno de los principios más importantes de la vida cristiana. Así que Dios desea prosperarte para que tengas forma de manifestar tu fe. Háblale y dile que crees en Su provisión para poder bendecir a otros. Esfuérzate y sé valiente, no temas ni desmayes porque Dios está contigo.

Este principio es edificante ya que la bendición económica de Dios es necesaria en todo momento. Si eres joven o ya tienes familia, honra al Señor a través de la provisión a los tuyos y demuestra que eres creyente.

La Palabra promete larga y buena vida a quienes honran económicamente a sus padres. Si quieres bendición para tus hijos, enséñales a darte con amor. Mi familia sabe que debe darle a Dios, a los padres y a los necesitados. Hace dos años buscábamos un carro para que mi hijo fuera a la universidad. Entonces él me dijo que tomara la mitad del dinero para sembrarlo en Ciudad de Dios y que la otra mitad me la quedara como una ofrenda de honra que me daba como papá y pastor. Su cosecha fue recibir el carro que deseaba como un regalo especial. Cuando tu presupuesto se fundamenta en dar, en el cielo tendrás un presupuesto para recibir. En nuestros padres reside una bendición que se activa cuando los honramos con nuestros bienes.

Recuerda que dar es importante y al ofrendar abundantemente, cosechas para tener y hacer buenas obras. Ese es el gran sentido de la economía bíblica que busca prosperidad para tu vida. Entiéndelo, Él te prospera para que puedas dar a otros. Si sueñas con dar algo a tus padres, El Señor te bendecirá para que puedas hacerlo.

No menosprecies la bendición. Si el amor al dinero provoca tantos males, significa que utilizarlo con bondad provoca bendiciones. La economía es un aspecto más de la vida en santidad.

Recuperar para ti y para otros

Génesis 12:2-3 recuerda: Y haré de ti una nación grande, y te bendeciré, y engrandeceré tu nombre, y serás bendición. Bendeciré a los que te bendijeren, y a los que te maldijeren maldeciré; y serán benditas en ti todas las familias de la tierra.

Abram era una fuente de bendición. Todos debemos bendecir si queremos recibir lo mismo. Dar es el punto de contacto para recibir. Ahorra para tu futuro y también para el de tus padres, comparte lo que recibes.

Génesis 14: 14 cuenta: Oyó Abram que su pariente estaba prisionero, y armó a sus criados, los nacidos en su casa, trescientos dieciocho, y los siguió hasta Dan.

Cuando invadieron Sodoma y Gomorra, Lot fue hecho esclavo. Entonces Abram se preparó para rescatarlo. Nota que era un hombre próspero porque la Biblia habla de los sirvientes que tenía y ningún hombre pobre tiene esa cantidad de gente a su disposición. Nadie con dificultades económicas puede ayudar a otros, por eso Dios quiere prosperarte. Con mi madre siempre recordamos los sueños de abundancia que yo tenía para ella porque la veía luchar sola por darme lo que necesitaba. Ahora damos gracias al Señor porque he podido bendecirla abundantemente no sólo en el área financiera sino con una familia amorosa que me ha permitido hacerlo. Mi esposa Sonia siempre facilitó las cosas porque sabe que debemos honrar a nuestros padres.

Génesis 14:16 continúa: Y recobró todos los bienes, y también a Lot su pariente y sus bienes, y a las mujeres y demás gente.

Todos podemos ser instrumentos del Señor para recuperar a quienes se han perdido. Dios te bendecirá si estás dispuesto a trabajar para Él.

Génesis 14:17-23 culmina: Cuando volvía de la derrota de Quedorlaomer y de los reyes que con él estaban, salió el rey de Sodoma a recibirlo al valle de Save, que es el Valle del Rey. Entonces Melquisedec, rey de Salem y sacerdote del Dios Altísimo, sacó pan y vino; y le bendijo, diciendo: Bendito sea Abram del Dios Altísimo, creador de los cielos y de la tierra; y bendito sea el Dios Altísimo, que entregó tus enemigos en tu mano. Y le dio Abram los diezmos de todo. Entonces el rey de Sodoma dijo a Abram: Dame las personas, y toma para ti los bienes. Y respondió Abram al rey de Sodoma: He alzado mi mano a Jehová Dios Altísimo, creador de los cielos y de la tierra, que desde un hilo hasta una correa de calzado, nada tomaré de todo lo que es tuyo, para que no digas: Yo enriquecí a Abram.

El Señor es maravillo porque de muchas formas intenta decirnos que anhela rescatar nuestras almas, nuestro cuerpo y también todo lo que hemos perdido. Reacciona y entiéndelo de una vez por todas. Acepta el reto, busca Su presencia y con fe esfuérzate por recuperar lo que te pertenece.

En esta Palabra inicia una revelación muy grande que luego culmina en el Nuevo Testamento. El proceso fue así: Abram rescató a los cautivos y sus bienes. Melquisedec se le aparece y recibe el diezmo de lo recuperado, entonces lo bendice. Al final el rey de Sodoma quiere recompensarlo pero él dice que sólo Dios puede hacerlo.

Lo mismo sucede ahora, cada vez que entregas tus diezmos, recibes bendición y si no lo haces es porque no tienes fe en la prosperidad que Dios desea darte. Imita a Abram y proclama que es Dios el único que puede proveerte.

Salmo 110: 4 afirma: Juró Jehová, y no se arrepentirá: Tú eres sacerdote para siempre. Según el orden de Melquisedec.

Melquisedec aparece de nuevo en este salmo de bendición que promete un sacerdote eterno. Hay una verdad gloriosa en el diezmo que das. El beneficio es para ti no para la iglesia.

Sumo Sacerdote eterno

Hebreos: 6:20 dice: donde Jesús entró por nosotros como precursor, hecho sumo sacerdote para siempre según el orden de Melquisedec.

Jesús muere y derrama Su sangre para entrar al Lugar Santo. Él es Melquisedec, sacerdote anterior a la ley dada a Moisés en el Sinaí. Es glorioso descubrir que Jesús es nuestro sacerdote por fe no por ley y que Abram nos enseña a honrar a Dios con nuestros diezmos en una época bíblica temprana.

Hebreos 7: 1-4 aclara: Porque este Melquisedec, rey de Salem, sacerdote del Dios Altísimo, que salió a recibir a Abraham que volvía de la derrota de los reyes, y le bendijo, a quien asimismo dio Abraham los diezmos de todo; cuyo nombre significa primeramente Rey de justicia, y también Rey de Salem, esto es, Rey de paz; sin padre, sin madre, sin genealogía; que ni tiene principio de días, ni fin de vida, sino hecho semejante al Hijo de Dios, permanece sacerdote para siempre. Considerad, pues, cuán grande era éste, a quien aun Abraham el patriarca dio diezmos del botín.

Proclámalo con todas tus fuerzas: Melquisedec está vivo y es nuestro Señor. Abraham honró al Rey de paz que no nació ni murió porque es eterno y glorioso por cuanto hace de nuestros diezmos una ofrenda santa.

Lo que Abraham hizo no estaba escrito, no era una orden ni ley. La diferencia entre un hombre de Dios y uno del mundo es que honra y bendice sin que lo obliguen. Busca ser un hombre santo que prosperará para compartir.

Hebreos: 7: 11-17 nos instruye: Si, pues, la perfección fuera por el sacerdocio levítico (porque bajo él recibió el pueblo la ley), ¿qué necesidad habría aún de que se levantase otro sacerdote, según el orden de Melquisedec, y que no fuese llamado según el orden de Aarón? Porque cambiado el sacerdocio, necesario es que haya también cambio de ley; y aquel de quien se dice esto, es de otra tribu, de la cual nadie sirvió al altar. Porque manifiesto es que nuestro Señor vino de la tribu de Judá, de la cual nada habló Moisés tocante al sacerdocio. Y esto es aun más manifiesto, si a semejanza de Melquisedec se levanta un sacerdote distinto, no constituido conforme a la ley del mandamiento acerca de la descendencia, sino según el poder de una vida indestructible. Pues se da testimonio de él: Tú eres sacerdote para siempre, Según el orden de Melquisedec.

Somos salvos por gracia no por ley, de lo contrario tendríamos que ser judíos para recibir la salvación. En aquellos tiempos los sacerdotes debían ser de la tribu de Leví. Entonces Jesús que era de la tribu de Judá no podía serlo, pero lo es por gracia.

Hebreos 7: 22- 28 culmina: Por tanto, Jesús es hecho fiador de un mejor pacto. Y los otros sacerdotes llegaron a ser muchos, debido a que por la muerte no podían continuar; mas éste, por cuanto permanece para siempre, tiene un sacerdocio inmutable; por lo cual puede también salvar perpetuamente a los que por él se acercan a Dios, viviendo siempre para interceder por ellos. Porque tal sumo sacerdote nos convenía: santo, inocente, sin mancha, apartado de los pecadores, y hecho más sublime que los cielos; que no tiene necesidad cada día, como aquellos sumos sacerdotes, de ofrecer primero sacrificios por sus propios pecados, y luego por los del pueblo; porque esto lo hizo una vez para siempre, ofreciéndose a sí mismo. Porque la ley constituye sumos sacerdotes a débiles hombres; pero la palabra del juramento, posterior a la ley, al Hijo, hecho perfecto para siempre.

La Palabra es clara en su mensaje. Somos privilegiados al tener un sacerdote eterno e inmutable que está por encima de cualquier limitación humana.

Presentar ofrendas ante el Trono

Hebreos 8:1-3 proclama: Ahora bien, el punto principal de lo que venimos diciendo es que tenemos tal sumo sacerdote, el cual se sentó a la diestra del trono de la Majestad en los cielos, ministro del santuario, y de aquel verdadero tabernáculo que levantó el Señor, y no el hombre. Porque todo sumo sacerdote está constituido para presentar ofrendas y sacrificios; por lo cual es necesario que también éste tenga algo que ofrecer.

Lo glorioso no es el diezmo sino a quien lo damos. Sin sacerdote no hay sacrificio, pero nosotros tenemos al Sumo Sacerdote eterno que presentó Su sangre como ofrenda ante el altar para que podamos acercarnos y presentar la nuestra. Así que el diezmo continúa porque Él sirve la copa eternamente y debemos hacerlo hasta que venga por nosotros.

Imagina el encuentro de Abraham con Melquisedec y visualiza esa bendición. Cuando ofrendas y diezmas debes estar consciente de lo que haces porque es un encuentro íntimo con el Señor. No rechaces la oportunidad ni envíes a otro que lo haga por ti. Tú puedes recibir la misma bendición que recibió Abraham, porque tienes la misma fe y honras al Señor con el mismo diezmo.

Adora a Melquisedec que es Jesús y ofrenda con el impulso de tu fe y confianza en Él. Pídele que tome tus diezmos y los santifique frente al altar del Padre. Dale gracias al Sumo Sacerdote porque te da la posibilidad de recibir bendición.

DIOS, NO NOS DEJARA.

25 sep

DIOS, NO NOS DEJARA.
Texto. Josué. 1:5
Pastor: Leonardo Martinez
Iglesia: Ministerios Theos

Desde el principio Dios ha hablado a los hombres diciéndoles palabras que les de confianza en el. Como humanos que somos, nos guiamos naturalmente por lo que vemos, nos sentimos seguros con lo que tenemos, ya sea poder, riquezas, seguridad etc. Eso es en realidad, lo natural del ser humano. Hay una historia en donde se descubre que Dios esta interesado en que el hombre no se olvide de el y de sus promesas de acompañarlo y ayudarlo. Génesis, 28. 15. aquí vemos que fue a Jacob a quien le da ánimo cuando va huyendo de su hermano Esau

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SERVID A JEHOVA CON ALEGRIA

25 sep

Viernes 26 de Junio de 2009

Salmos 100:1 ¡Cantad alegres a Jehovah, habitantes de toda la tierra!
Salmos 100:2 Servid a Jehovah con alegría; venid ante su presencia con regocijo.

Una de las claves al servir al Señor es no servirle con amargura, enojos, o cansancio, sino debemos disfrutar a Dios y que no se convierta en una carga el servirle.
Dios no está esperando que trabajemos para Él, no nos salvo para eso, sino para amarlo y disfrutarlo cada día de nuestra vida.

Es muy diferente “servir a Dios” que “servir a Dios con alegría”

Cuando servimos a Dios con alegría, sabemos que es un privilegio y un deleite, no importando en que estemos sirviendo.

Satanás es muy astuto y nos roba la alegría poniéndonos: engaños, preocupaciones, desafíos, criticas, levantándonos falsos, etc. Y al robarnos el gozo, también nos roba las fuerzas para servir.

TRES TIPS PARA SERVIR CON GOZO

TENER UN ESPIRITU DE AGRADECIMIENTO:
El gozo empieza cuando nosotros tenemos un espíritu de agradecimiento.
Debemos ser agradecidos porque estamos vivos, por nuestra familia, por la comida, dar gracias todos los días en todo tiempo.

TENER UNA ACTITUD DE ALEGRIA:
debemos interiorizar y buscar la alegría; todo empieza adentro y después nos debe salir esa alegrías hasta por los poros.

EXTERIORIZAR EL GOZO:
No debemos tener encerrado dentro de nosotros el gozo, sino que debemos disfrutar con todos el gozo que tenemos; que vean en nuestra familia, iglesia y trabajo que tenemos gozo.
Todo cristiano debe servir, porque para ser exaltados, primero tenemos que servir.

Si estamos sirviendo a Dios debemos estar sonrientes, demostrarles a las personas que llegan a nuestras congregaciones que en nosotros hay amor, y también debemos impactar con el gozo a los niños

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